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Trabajos Actuales

Ciudad Abierta: Estudio revela que Desierto Florido comienza en el humedal de Mantagua.

El documento, elaborado por profesionales de nuestra Facultad, constata además la existencia aves acuáticas como el Playero de Las Rompientes, el Playero Blanco y Zarapito. Además, resalta la actividad de la Gaviota Garuma, migrante norteña que nidifica únicamente en el desierto de Atacama.

 La Ciudad Abierta de Ritoque espacio de encuentro y trabajo colectivo de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso- posee una superficie de 269 hectáreas, con flora y fauna autóctona, en las que habitan alrededor de 80 especies de aves acuáticas, 53 de ellas residentes.

 En su interior, se ubica un bosque esclerófilo de alto valor ecológico junto al humedal de Mantagua, en un sistema integrado por el estero de Quintero y la laguna de Mantagua, a unos 15 kilómetros de la comuna de Concón.

 La Escuela de Agronomía de la PUCV entregó a la Corporación Cultural Amereida, sostenedora de Ciudad Abierta, el primer informe de las bases para una intervención ecológica-cultural de dicho espacio.

Ha cambiado el entorno y el modo como se ven las cosas. Cuando se adquirieron los terrenos en 1970, los estudios sobre el lugar estaban destinados básicamente a calificarlos como de baja producción agrícola o ganadero. Los trabajos que ahora se hacen son para revelar la importancia sobre su biodiversidad , advierte David Luza, académico de Arquitectura y presidente de la Corporación Amereida.

El informe encargado a Agronomía, se titula Ordenamiento Territorial, Gobernanza y restauración del Paisaje Cultural Urbano-Rural y fue desarrollado por el Laboratorio de Ordenamiento Territorial y Agroecología de esta Unidad Académica.

El trabajo busca realizar un análisis territorial del Parque Cultural Recreacional Costero Ciudad Abierta, que permita sentar las bases para la restauración, ordenamiento y manejo de los diferentes ámbitos territoriales para poner en valor sus recursos naturales y paisajísticos.

 
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El humedal de Mantagua es un sistema integrado por el estero de Quintero y la laguna de Mantagua y está ubicado a unos 15 kilómetros de la comuna de Concón.

 

 

Parque alberga al desierto florido

De acuerdo al estudio, el Parque Costero Cultural Ciudad Abierta debido a sus condiciones climáticas, geomorfológicas y geográficas presenta cuatro formaciones vegetacionales importantes: un ecosistema dunario, un ecosistema de humedales y la asociación de matorral esclerófilo con la de bosque esclerófilo mediterráneo costero, constituyéndose en un lugar de alta importancia biogeográfica.

El informe indica también que el parque alberga los componentes más australes del desierto florido y un sistema de humedales de alto valor para la fauna migratoria e importantes servicios ecosistémicos.

  Hemos encontrado datos sobre la flora, donde se tiene consideración que el desierto florido comienza acá. Desde el punto de vista científico, es posible ir al lugar y se puede hacer un mapa que indica que comienza acá, tenemos una cantidad de orquídeas que son significativas , complementa Luza.

 Entre las especies asociadas a las dunas, se encuentra el boldo, el litre, el molle, el huingán junto con el crucero, la chamiza, la hierba del chavolango, la doca, el cardo ruso, entre otras.

 En el área del humedal de Mantagua, se identificó por ejemplo el junco espinoso, el carrizo, la totora, el helecho de agua, la lenteja de agua y el jacinto de agua común, entre otras especies sumergidas como el huiro y la cola de zorro acuática.

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"Los trabajos que ahora se hacen son para revelar la importancia sobre su biodiversidad , advierte David Luza, académico de Arquitectura y presidente de la Corporación Amereida.

Los humedales han sido descritos a la vez como los riñones del medio natural , a causa de las funciones que pueden desempeñar en los ciclos hidrológicos y químicos, y como supermercados biológicos , en razón de las extensas redes alimentarias y la rica diversidad biológica que sustentan , señala el informe.

Uno de los ecosistemas más ricos de Chile

En el ambiente dunario, es posible encontrar aves residentes y otras visitantes, lo que sitúa al ecosistema como una alternativa interesante desde el punto de vista de la diversidad ornitológica.

 En el matorral es posible encontrar aves nidificantes como el chincol, la loica, el platero, la codorniz, la perdiz y el chirigue, especies que son sedentarias, es decir, permanecen gran parte del año, haciendo viajes cortos a sectores cercanos, lo que se explica por la poca variabilidad de la cobertura vegetal.

 En el bosque, predominan las aves rapaces diurnas como el aguilucho, que se alimenta de roedores y culebras. Como rareza, en las dunas se reproduce la lagartija de Gravenhorst (Liolaemus gravenhorsti), especie en peligro de extinción que se aprecia más en la Región Metropolitana y que es ovípara, es decir pare crías vivas y no pone huevos, como la mayoría de las lagartijas.

 
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El informe describe la existencia de 80 especies de aves y resalta que es la región que concentra la mayor riqueza de aves acuáticas en Chile.

En el humedal, el informe describe la existencia de 80 especies de aves y resalta que la región ecológica mediterránea, donde se encuentra Mantagua, es la que concentra la mayor riqueza de aves acuáticas en Chile y que la alteración de cualquiera de sus elementos dentro de la red de humedales, puede afectar sus conexiones con otros humedales .

 El 68% de las especies catastradas son residentes y entre ellas se encuentra el playero blanco, el playero de las rompientes, el zarapito y destaca además la presencia de la gaviota garuma, migrante norteño, que nidifica únicamente en el desierto de Atacama, pero que mantiene una alta presencia en Mantagua durante todo el año.

 Entre los visitantes estivales al humedal, está el zarapito moteado, cuyos registros son escasos en Chile; el playero ártico, especie inusual en nuestras costas, pues en Sudamérica esta especie migra por la costa atlántica para invernar en Tierra del Fuego.

Como aves accidentales, se constataron cuatro especies: el blanquillo, el pato negro, el gaviotín piquerito y la tagüita del norte.

 

Por Juan Paulo Roldán. Dirección General de Comunicaciones. PUCV