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Entregan reconocimiento a la Armada por trabajo humanitario en isla Juan Fernández

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5.588 kbLa Sociedad de Dolores, entidad benéfica fundada en 1815, entregó un reconocimiento a la Armada de Chile por el trabajo humanitario que ha desarrollado la institución en el archipiélago de Juan Fernández, luego del tsunami de 2010.

El testimonio fue recibido por el comandante en jefe de la Armada, almirante Edmundo González, en la Catedral de Valparaíso, el 8 de mayo.

Luego del maremoto, efectivos de la Armada llevaron adelante tareas de limpieza y reconstrucción en el archipiélago.

El reconocimiento, consistente en un galvano,  le fue entregado al almirante González por el presbítero Dietrich Lorenz, presidente de la Sociedad de Dolores, párroco de la isla y del templo porteño del Espíritu Santo, y vice gran canciller de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

“Este homenaje tiene un profundo significado. Lo tomamos con mucha humildad y también con mucha motivación para continuar”, comentó el almirante González.

“He visto en terreno el trabajo que hicieron y con qué espíritu lo hicieron, y realmente es asombroso el esfuerzo y el cariño que volcaron en el trabajo, así es que si había una institución que se lo merecía era la Armada”, planteó a su turno el padre Dietrich Lorenz. 

El presbítero entregó el testimonio al jefe de la Armada durante una eucaristía que contó con la presencia de altos oficiales de esa institución, del vicerrector de Desarrollo de la PUCV e integrante del directorio de la Sociedad de Dolores, profesor Arturo Chicano; y de feligreses.

La crearon los patriotas desterrados al archipiélago

La Sociedad de Dolores fue creada en 1815 por iniciativa de los patriotas desterrados a Juan Fernández durante la reconquista española.

La entidad benéfica operó en Santiago, Talca y Valparaíso. Luego de experimentar diversos vaivenes, fue reactivada en el puerto, por el padre Salvador Donoso, en 1874.

Actualmente, su obra principal se relaciona con el policlínico diocesano, donde se otorga atención oftalmológica, kinesiológica y dental –entre otras prestaciones- a personas de escasos recursos.

Estudiantes de Kinesiología de la PUCV se cuentan entre quienes atienden a los pacientes del policlínico.