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Analizan el deporte como instrumento de educación en XI Jornadas de Reflexión: A la luz del legado de Juan Pablo II

San Juan Pablo II tuvo un especial acercamiento al deporte y a la actividad física. De hecho, se refirió a estas áreas en 102 intervenciones, como homilías, jornadas, exhortaciones y la celebración de dos jubileos, consolidando su cariño y preocupación al crear en 2004 la sección de Iglesia y Deporte, dependiente de Consejo Pontificio para los Laicos.

El Vice Gran Canciller de la PUCV, pbro. Dietrich Lorenz, inauguró el encuentro.

De esta forma, y en el marco de las XI Jornadas de Reflexión: A la luz del legado de Juan Pablo II, organizado por la Vice Gran Cancillería de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, se realizó el encuentro “El deporte como un instrumento de educación”.

Durante la inauguración, el Vice Gran Canciller, pbro. Dietrich Lorenz, indicó que “vivimos de la imagen, pero la dimensión física-deportiva colinda también con la salud personal”.

Además, hizo hincapié en que la salud física y la energía de Jesús aparecen siempre en un equilibrio perfecto, sin ser debilitadas por la ansiedad o alguna otra emoción. “Según el testimonio de los evangelios, Jesús fue un hombre de gran capacidad emprendedora, resistente a la fatiga y realmente robusto”, explicó.

Recalcó también que toda su vida pública transcurrió en continuas caminatas a través de cerros y llanuras de su patria. “Estos viajes los hacía sin equiparse, como él mismo recomendaba a sus discípulos, y así el hambre y la sed fueron frecuentemente sus compañeros de viaje. Se ha dicho con razón a este respecto, que su última subida de Jericó a Jerusalén fue una notable proeza deportiva”, agregó.

AMISTAD Y DEPORTE

El profesor Rodrigo Lau señaló que a través del deporte

La jornada contó con la exposición del profesor de Educación Física, Rodrigo Lau, quien presentó la ponencia “San Juan Pablo II, amistad y deporte”. En la ocasión, señaló que el Pontífice nos muestra que no se puede pensar y practicar la actividad física sin que con ello se incluya la dignidad humana.

“El deporte como instrumento de educación, invita a vivir la amistad con cierto aspecto distintivo y permite generar normas de comportamiento, de trato, códigos implícitos de juego limpio, generosidad, humildad, entre otros”, indicó.

Asimismo, el también profesor de judo de la Dirección de Deportes y Recreación de la PUCV, indicó que a través de este tipo de actividades “se establecen relaciones sociales fraternas, es decir que el deporte llega a ser el espacio propicio para forjar la verdadera amistad”.

Por su parte, el jefe de Programas Académicos de la Facultad Eclesiástica de Teología, Juan Pablo Faúndez dio a conocer su testimonio como católico y deportista, ya que durante diez años fue seleccionado chileno de atletismo y terminó su carrera en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000.

Manifestó que Pío XII plantea en un momento un cierto paradigma sobre lo que son los fines del deporte, los cuales fueron asumidos por el académico y le dieron sentido a su vida. “En 1952, en un discurso de radiomensaje, este Papa comentaba que los cuatro fines del deporte son uno próximo, que es de educar, desarrollar y fortalecer el cuerpo; uno remoto, porque el deporte sirve para predisponer el cuerpo al servicio del alma y de la persona; otro más profundo todavía, que es el de contribuir a la perfección del hombre; y un cuarto que es el de acercar al hombre a Dios”, detalló.

“Las virtudes de la fortaleza, la perseverancia y la superación son altos imperativos que se pueden adquirir y de hecho los he aplicado en mi vida a través de mi práctica deportiva traspasada por la Fe”, concluyó.

TEOLOGÍA DEL DEPORTE

Dos conferencistas colombianos de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, fueron los invitados internacionales de esta actividad. Se trata de Tomás Bolaño, quien expuso “El deporte como objeto de la espiritualidad”, y Jonathan Rúa, quien presentó “Epistemología para una Teología del Deporte”.

Rúa señaló que en la Teología del Deporte “se genera un diálogo donde hay un creyente, que puede ser practicante de una disciplina específica, de alguna expresión motriz, y al mismo tiempo lleva una vida de Fe. Lo que hacemos es relacionar esas categorías con una intención humanizadora y exponer los resultados de las investigaciones que hacemos”.

La XI Jornadas de Reflexión: A la luz del legado de Juan Pablo II, contó también con la ponencia “El deporte en la trascendencia de la vida del hombre”, que estuvo a cargo del director de la Escuela de Educación Física de la Católica de Valparaíso, Luis Espinoza.